Cosas que descubres (que ya sabías)

No sabes nada de ti hasta que te vas de casa.
Todo el mundo sabe a qué me refiero si hablo de que aprecias mucho más a tus padres cuando te vas de casa. Un verdad como un templo, algo que ya había experimentado con eso de estudiar en Madrid y tal. Nada nuevo. Pero, siento que me vuelvo más cariñosa y que aprecio más las pequeñas cosas ¿será la edad?

Mi hermana me mandó ayer una foto preciosísima de mi sobrino más pequeño durmiendo en el suelo. Y me pareció el gesto más bonito del universo. Mi hermana sabía que me iba a derretir por su hijo, igual que probablemente se derritió ella al verle. Estos niños, rompen corazones de tanta ternura.
También ayer visitamos el ayuntamiento de Lyon. Un edificio preciosísimo lleno de reliquias que...

Me recordaron inevitablemente a mi padre. A su gusto por la decoración super clásica y victoriana, llena de adornos en dorado, flores de lis y terciopelo. Siempre he pensado que yo era mucho más "de la Bauhaus", muy vanguardista. Iba por ahí diciendo que me gusta la simplicidad de los colores primarios, del negro y el blanco, de las formas y líneas limpias y sencillas. Qué mentira.
Subía por las preciosas escaleras del Hôtel de Ville soñando que era una princesa mientras miraba como hipnotizada las impresionantes lámparas de araña, las alfombras, las cortinas, el terciopelo.
¡Maldito seas papá! ¡Tú me has pegado este gusto por el rollo Versailles! De las múltiples fotos que hice, a lo mejor 20 son de los cristales de las lámparas y otras 10 de cortinas y alfombras.
Qué belleza.












Gracias Papá por enseñarme a apreciar estas cosas.


M xx

 

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